Moderna
Moderna nace con la voluntad de generar un espacio donde formación, creación y colaboración puedan encontrarse para impulsar nuevas oportunidades en torno a la música.
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El colectivo de experimentación sonovisual Transdisciplina organiza junto a Fundación SGAE, Centre Pompidou Málaga y Ayuntamiento de Málaga una masterclass/showcase a cargo del productor y compositor Carlos R. Pinto, más conocido como Lost Twin. La actividad se celebrará el próximo viernes 15 de mayo en el Auditorio del Centre Pompidou Málaga y forma parte de la programación especial del décimo aniversario del colectivo (2016-2026).
Narita Think Lab participa en Rock it Lab, el nuevo programa impulsado por la Universidad de Málaga dentro del proyecto europeo Rock Your Research, una iniciativa que reúne a universidades y organizaciones de España, Suecia y Alemania con el objetivo de acercar la ciencia a la sociedad desde nuevas formas de colaboración.
Narita Estudio ha realizado la sesión fotográfica de la presentación de las Jornadas del Chivo Malagueño de Asador Don Joaquín. Una cita gastronómica que busca reivindicar la relevancia del producto local y el papel del sector primario como parte esencial de la identidad culinaria de la provincia.
Narita Estudio desarrolla la campaña de contenidos digitales "Sabor a escena" para el Teatro del Soho CaixaBank junto a San Miguel, una propuesta visual que explora el diálogo entre el pensamiento escénico y el universo cervecero.
Después de haber pasado por los fogones de relevantes figuras de la gastronomía española, el chef granadino Juanpe Ortiz ha regresado a su tierra para poner en marcha su propio proyecto: un restaurante con una propuesta que reivindica y reinterpreta el paisaje y la gastronomía local desde la emoción, la técnica y la identidad, combinando lo ancestral con lo experiencial. Su imagen y su narrativa debían ser reflejo de lo distintivo del territorio y de cómo el proyecto de Juanpe Ortiz lo redescubre y lo reinterpreta con una mirada contemporánea











Alejarse de los orígenes es, a veces, muy necesario para poder revisar esa herencia desde una posición más libre, abierta y emancipada con respecto a clichés y miradas limitantes. El aprendizaje que el chef granadino Juanpe Ortiz hizo en las cocinas de José Álvarez, Estimar, Quique Dacosta o el hotel Ritz de Madrid, le proporcionó las herramientas, los procesos y la visión adecuada para poder revisar tanto la identidad de su territorio como su pertenencia al mismo, construyendo un proyecto personal con una cocina basada en la memoria, el rigor técnico y la libertad creativa sin caer en la nostalgia.
El reto estaba en trasladar el enfoque del proyecto personal de Juanpe Ortiz a una imagen y una narrativa honesta y autóctona que conectara la identidad del territorio y el paisaje con una propuesta gastronómica contemporánea concebida desde la creatividad y la experimentación. Fue precisamente lo más distintivo de este paisaje, con su elevación entre el mar y la montaña de más de 3.000 m, lo que se reveló como el concepto más potente desde el que desarrollar su identidad narrativa y visual.
El desnivel de más de 3.000 m entre el mar y la montaña tan característico del paisaje granadino fue sintetizado en el naming del restaurante que, además, incluye el símbolo de copyright © en alusión, en este caso, a la c de cocina. De este modo, ©TRESCERO hace referencia a una cocina de proximidad en la que Juanpe Ortiz pone en valor la variedad de los productos que produce este territorio tan rico a lo largo de su desnivel, desde el mar a la montaña y en los cultivos ancestrales de sus vegas. La tipografía fue desarrollada de manera personalizada para este proyecto. Asimismo, estos 3.000 m de elevación inspiraron el diseño de una serie de recursos gráficos con una buscada ambigüedad, que pueden leerse de diversas maneras: como una representación del mar con la montaña al fondo, como una vista del mar desde la montaña, como una silueta de la costa desde una perspectiva aérea o como la línea de las montañas con el cielo al fondo. En determinados soportes, estas gráficas ambiguas se han combinado con fotografías o videos que reflejan los productos de la tierra y el paisaje al natural, sin filtros ni artificios. Las imágenes se incorporan a la gráfica a modo de ventanas al territorio en toda su crudeza y autenticidad, reforzando los vínculos con el tagline: Cocina de sal y hielo. Con esta misma atmósfera, se fotografiaron los procesos, el emplatado, las materias primas locales y el restaurante como recursos gráficos de comunicación, para la web y las redes sociales. Esta narrativa, identidad y dirección creativa se aplicaron a todos los soportes necesarios: desde la papelería a la web, las cartas de las distintas experiencias del restaurante, un grabado en las copas o los uniformes.