Moderna
Moderna nace con la voluntad de generar un espacio donde formación, creación y colaboración puedan encontrarse para impulsar nuevas oportunidades en torno a la música.
Moderna nace con la voluntad de generar un espacio donde formación, creación y colaboración puedan encontrarse para impulsar nuevas oportunidades en torno a la música.
La Escuela de Organización Industrial (EOI) lleva décadas impulsando el emprendimiento, la innovación y el desarrollo empresarial en España. Durante los últimos años, Narita ha formado parte de este recorrido participando en sus programas de aceleración.
MOWOMO había crecido y su oferta también. A su base como empresa de desarrollo web a medida se habían sumado nuevas capas ligadas a la estrategia, el diseño, el posicionamiento y la inteligencia artificial. El proyecto pedía una marca capaz de ordenar todo eso y contarlo con claridad. Desde Narita trabajamos el rebranding, la nueva narrativa, el sistema de diseño y la experiencia de usuario de su nueva web.
Documentamos el nuevo espacio concebido por el Estudio Lago Interioriza para Montagud en Barcelona. Un lugar de encuentro pensado para compartir conocimiento, vivir la gastronomía y sumergirse en la cultura. Desde Narita nos unimos a este proyecto para construir un relato visual capaz de transmitir aquello que sucede cuando la arquitectura, la cocina y las personas comparten un mismo espacio.
El cartel de la Virgen de Flores, patrona de Álora, nace desde la responsabilidad de construir una nueva mirada sobre una tradición profundamente arraigada.
La Baltasara ha sido la residencia de verano de Antonio Gala durante más de treinta años. Tras el traslado del escritor a Córdoba, el Ayuntamiento de Alhaurín el Grande y la Fundación Antonio Gala acuerdan reconvertir la finca como Casa Museo Antonio Gala y espacio cultural multidisciplinar.
El proceso necesitaba la creación de una identidad propia y una narrativa alineada con la personalidad del escritor, así como estar presente en el estilo y dirección de arte de las imágenes y conjunto de soportes visuales: web, vídeos, motion graphics, piezas para redes sociales, cartelería, folletos, publicaciones o merchandising.








La Baltasara ha sido la residencia de verano de Antonio Gala desde que la adquiriera a finales de los años ochenta. Bautizada así por el escritor en honor a una actriz del Siglo de Oro, La Baltasara es una finca con una arquitectura andaluza rural del siglo XIX que cuenta con 30.000 metros cuadrados de esplendorosos huertos y jardines. Tras el reciente establecimiento definitivo del escritor en Córdoba, la Fundación Antonio Gala y el ayuntamiento de Alhaurín el Grande constituyeron un convenio marco de colaboración para convertir la finca en la Casa Museo Antonio Gala, permitiendo no solo su visita sino también su utilización como espacio cultural multidisciplinar.
La conversión en casa museo de esta finca requería, por un lado, de la creación de una identidad y, por otro, de una narrativa capaz de transmitir el encanto y la serenidad tanto del entorno como de la personalidad del escritor. Esta narrativa no solo debía estar alineada a nivel de lenguaje con la expresividad de Antonio Gala, sino que también debía manifestarse a través del estilo y la dirección de arte de las imágenes de La Baltasara y del diseño de todos sus soportes visuales: web, videos, motion graphics, piezas para redes sociales, cartelería, folletos, publicaciones, merchandising...
Para la casa museo, Narita planteó una marca basada en un retrato de Antonio Gala que, transformado en ilustración, funciona como un icono, al estilo de la imagen de artistas como Andy Warhol o Frida Kahlo. Alrededor de esta ilustración-icono se terminó de construir la marca a nivel tipográfico. Adicionalmente, para conectar la gráfica aplicada a los soportes promocionales con el entorno, se tomó como referencia uno de los elementos arquitectónicos más presentes en la arquitectura andaluza, y también en la puerta de acceso de La Baltasara: el arco.
La narrativa fue uno de los aspectos más delicados del proceso, tanto a nivel de tono de voz como visual. Por un lado, los textos sobre la casa museo para la web y los soportes promocionales se cuidaron al máximo, de modo que estuvieran alineados con la manera de expresarse del escritor. Por otro, se abordó el estilismo y la dirección de arte del reportaje fotográfico de La Baltasara con sumo tacto, respetando el carácter de espacio vivido y la calidez que Antonio Gala imprimió tanto al interior como a las áreas exteriores de la finca. Una combinación que transmite naturalidad y autenticidad en torno al escritor, invitando a descubrir más sobre su figura y estilo de vida.