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Una finca andaluza del siglo XIX reconvertida en la Casa Museo Antonio Gala

La Baltasara ha sido la residencia de verano de Antonio Gala durante más de treinta años. Tras el traslado del escritor a Córdoba, el Ayuntamiento de Alhaurín el Grande y la Fundación Antonio Gala acuerdan reconvertir la finca como Casa Museo Antonio Gala y espacio cultural multidisciplinar.

El proceso necesitaba la creación de una identidad propia y una narrativa alineada con la personalidad del escritor, así como estar presente en el estilo y dirección de arte de las imágenes y conjunto de soportes visuales: web, vídeos, motion graphics, piezas para redes sociales, cartelería, folletos, publicaciones o merchandising.

Naturalidad y autenticidad. Descubrir la figura del escritor a través de la calidez y vivencias en su residencia estival. 

La Baltasara esperaba paciente a Antonio Gala cada verano. En la Cuesta de los Valientes sin número. Sin ruidos.

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Año 2022 ©Narita

La Baltasara

El cliente

La Baltasara ha sido la residencia de verano de Antonio Gala desde que la adquiriera a finales de los años ochenta. Bautizada así por el escritor en honor a una actriz del Siglo de Oro, La Baltasara es una finca con una arquitectura andaluza rural del siglo XIX que cuenta con 30.000 metros cuadrados de esplendorosos huertos y jardines. Tras el reciente establecimiento definitivo del escritor en Córdoba, la Fundación Antonio Gala y el ayuntamiento de Alhaurín el Grande constituyeron un convenio marco de colaboración para convertir la finca en la Casa Museo Antonio Gala, permitiendo no solo su visita sino también su utilización como espacio cultural multidisciplinar.

El proyecto

La conversión en casa museo de esta finca requería, por un lado, de la creación de una identidad y, por otro, de una narrativa capaz de transmitir el encanto y la serenidad tanto del entorno como de la personalidad del escritor. Esta narrativa no solo debía estar alineada a nivel de lenguaje con la expresividad de Antonio Gala, sino que también debía manifestarse a través del estilo y la dirección de arte de las imágenes de La Baltasara y del diseño de todos sus soportes visuales: web, videos, motion graphics, piezas para redes sociales, cartelería, folletos, publicaciones, merchandising... 

La implantación

Para la casa museo, Narita planteó una marca basada en un retrato de Antonio Gala que, transformado en ilustración, funciona como un icono, al estilo de la imagen de artistas como Andy Warhol o Frida Kahlo. Alrededor de esta ilustración-icono se terminó de construir la marca a nivel tipográfico. Adicionalmente, para conectar la gráfica aplicada a los soportes promocionales con el entorno, se tomó como referencia uno de los elementos arquitectónicos más presentes en la arquitectura andaluza, y también en la puerta de acceso de La Baltasara: el arco.

La narrativa fue uno de los aspectos más delicados del proceso, tanto a nivel de tono de voz como visual. Por un lado, los textos sobre la casa museo para la web y los soportes promocionales se cuidaron al máximo, de modo que estuvieran alineados con la manera de expresarse del escritor. Por otro, se abordó el estilismo y la dirección de arte del reportaje fotográfico de La Baltasara con sumo tacto, respetando el carácter de espacio vivido y la calidez que Antonio Gala imprimió tanto al interior como a las áreas exteriores de la finca. Una combinación que transmite naturalidad y autenticidad en torno al escritor, invitando a descubrir más sobre su figura y estilo de vida.

Equipo

Carlos Zamarriego

Cristina Ruiz

Eugenio Jiménez

Fabián Suárez

Jorge Cosmen

José Trigo

Juan Antonio Vergara

Juan García

Juanje Molina

Manu Martín

Mateo García

Raúl Gómez

Vanesa Cortacero

Partner

Elsa López

Gabriel Tineo

Isabel Guerrero

Juan Serrano

Qué hicimos

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