Moderna
Moderna nace con la voluntad de generar un espacio donde formación, creación y colaboración puedan encontrarse para impulsar nuevas oportunidades en torno a la música.
Moderna nace con la voluntad de generar un espacio donde formación, creación y colaboración puedan encontrarse para impulsar nuevas oportunidades en torno a la música.
La Escuela de Organización Industrial (EOI) lleva décadas impulsando el emprendimiento, la innovación y el desarrollo empresarial en España. Durante los últimos años, Narita ha formado parte de este recorrido participando en sus programas de aceleración.
MOWOMO había crecido y su oferta también. A su base como empresa de desarrollo web a medida se habían sumado nuevas capas ligadas a la estrategia, el diseño, el posicionamiento y la inteligencia artificial. El proyecto pedía una marca capaz de ordenar todo eso y contarlo con claridad. Desde Narita trabajamos el rebranding, la nueva narrativa, el sistema de diseño y la experiencia de usuario de su nueva web.
Documentamos el nuevo espacio concebido por el Estudio Lago Interioriza para Montagud en Barcelona. Un lugar de encuentro pensado para compartir conocimiento, vivir la gastronomía y sumergirse en la cultura. Desde Narita nos unimos a este proyecto para construir un relato visual capaz de transmitir aquello que sucede cuando la arquitectura, la cocina y las personas comparten un mismo espacio.
El cartel de la Virgen de Flores, patrona de Álora, nace desde la responsabilidad de construir una nueva mirada sobre una tradición profundamente arraigada.
El Pimpi es el bar malagueño por excelencia desde los años 70, referente tanto en vinos como en cocina tradicional y local. Tras más de cuatro décadas desde su fundación, Pepe Cobos - su propietario - decide sumar un nuevo local en el que apuesta por la mezcla de tradición y vanguardia con el maridaje de la coctelería.
Narita platea una estrategia de storytelling que diferencia y conecta ambos negocios: pimpi pide al Sol una compañera y este le envía a su hija, la Sole. La narrativa resultante es el hilo conductor del proyecto y punto de partida para el diseño de la marca y su implantación, dirección de arte y diseño web.
















Pepe Cobos, propietario del mítico bar malagueño El Pimpi, se embarca en la apertura de un nuevo espacio con una oferta gastronómica y de ocio totalmente diferente. Si El Pimpi es todo un referente tanto en vinos como en cocina tradicional y local, el nuevo proyecto buscaba ser una mezcla de tradición y vanguardia a la que se le sumaría un maridaje único en Málaga: la coctelería. Un novedoso concepto para la ciudad que permitiría degustar platos de gastronomía mediterránea al tiempo que se disfruta de una cuidada carta de cócteles. Todo ello en un espacio que, a su vez, tendría un diseño más contemporáneo que El Pimpi.
El nuevo local se encuentra muy cerca de El Pimpi. Para diferenciar ambos negocios, pero al mismo tiempo vincularlos, Narita planteó una estrategia basada en conectarlos a través de una acción de storytelling: una historia inventada en torno a la figura de un pimpi. Esta expresión local, de la que toma su nombre la bodega tradicional de Pepe Cobos, es la forma que se empleaba popularmente en Málaga para denominar a quienes se acercaban al puerto en busca de trabajo, ofreciendo ayuda a la tripulación y los pasajeros de los barcos – posteriormente se terminarían convirtiendo en guías de la ciudad. La estrategia planteada por Narita consistió en convertir al pimpi de El Pimpi en un personaje, concibiendo el nuevo local con la personalidad de su compañera: La Sole.
Narita ideó un poema en el que nuestro particular pimpi pedía al Sol encontrar una compañera. Y este le mandó a su hija Sole. A partir de esta estrategia de storytelling, se construyó una narrativa que sirvió como hilo conductor del proyecto de negocio en su totalidad, definiendo desde el diseño del local, basado en los rayos del Sol, a las propuestas gastronómicas, inspiradas en la personalidad atrevida y sin complejos de Sole.
El diseño del local fue desarrollado por Miguel Seguí, del estudio Eme al Cubo, mientras que Narita se encargó de toda la parte gráfica. Esto abarcó desde el diseño de la marca y su implantación en la rotulación, la carta, los posavasos y envolturas del cubierto, los uniformes y otros materiales promocionales hasta la dirección de arte de las fotografías de gastronomía y de las piezas de vídeo, más el diseño de la web.