Un romance en clave de vanguardia y coctelería

El Pimpi es el bar malagueño por excelencia desde los años 70, referente tanto en vinos como en cocina tradicional y local. Tras más de cuatro décadas desde su fundación, Pepe Cobos - su propietario- decide sumar un nuevo local en el que apuesta por la mezcla de tradición y vanguardia con el maridaje de la coctelería.

Narita platea una estrategia de storytelling que diferencia y conecta ambos negocios: pimpi pide al Sol una compañera y este le envía a su hija, la Sole. La narrativa resultante es el hilo conductor del proyecto y punto de partida para el diseño de la marca y su implantación, dirección de arte y diseño web.

El Sol y su hija la Sole, punto de partida del diseño de marca, universo cromático y dirección de arte gastronómico.

La personalidad atrevida y sin complejos de la Sole actúa de hilo conductor en toda la narrativa de marca y elementos de comunicación.

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Año 2016 ©Narita, Eme al Cubo y Humad

Bodegas El Pimpi

El cliente

Pepe Cobos, propietario del mítico bar malagueño El Pimpi, se embarca en la apertura de un nuevo espacio con una oferta gastronómica y de ocio totalmente diferente. Si El Pimpi es todo un referente, tanto en vinos como en cocina tradicional y local, el nuevo proyecto buscaba ser una mezcla de tradición y vanguardia a la que se le sumaría un maridaje único en Málaga: la coctelería. Un novedoso concepto para la ciudad que permitiría degustar platos de gastronomía mediterránea al tiempo que se disfruta de una cuidada carta de cócteles. Todo ello en un espacio que, a su vez, tendría un diseño más contemporáneo que El Pimpi.

El proyecto

El nuevo local se encuentra muy cerca de El Pimpi. Para diferenciar ambos negocios, pero al mismo tiempo vincularlos, Narita planteó una estrategia basada en conectarlos a través de una acción de storytelling: una historia inventada en torno a la figura de un pimpi. Esta expresión local, de la que toma su nombre la bodega tradicional de Pepe Cobos, es la forma que se empleaba popularmente en Málaga para denominar a quienes se acercaban al puerto en busca de trabajo, ofreciendo ayuda a la tripulación y los pasajeros de los barcos –posteriormente se terminarían convirtiendo en guías de la ciudad. La estrategia planteada por Narita consistió en convertir al pimpi de El Pimpi en un personaje, concibiendo el nuevo local con la personalidad de su compañera: La Sole.

La implantación

Narita ideó un poema en el que nuestro particular pimpi pedía al Sol encontrar una compañera. Y éste le mandó a su hija Sole. A partir de esta estrategia de storytelling, se construyó una narrativa que sirvió como hilo conductor del proyecto de negocio en su totalidad, definiendo desde el diseño del local, basado en los rayos del Sol, a las propuestas gastronómicas, inspiradas en la personalidad atrevida y sin complejos de Sole.

El diseño del local fue desarrollado por Miguel Seguí, del estudio Eme al Cubo, mientras que Narita se encargó de toda la parte gráfica. Esto abarcó desde el diseño de la marca y su implantación en la rotulación, la carta, los posavasos y envolturas del cubierto, los uniformes y otros materiales promocionales, hasta la dirección de arte de las fotografías de gastronomía y de las piezas de video, más el diseño de la web.

Equipo

Alejandro Carrasco

Cristina Ruiz

Fabián Suárez

Mamen Chaves

Mateo García

Raúl Gómez

Partner

Carlos Aguilar

Chema Aranda

David Vilavedra

Estudio Mierterán

Inés Gallo

Miguel Segui

Rubén Ayala

Qué hicimos

Audiovisuales

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Dirección de arte

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Naming

Storytelling

Web