Un ecosistema de marca desde su memoria resignificada
Para celebrar el centenario de la Generación del 27, la Diputación de Málaga prepara un programa conmemorativo y la inauguración de un nuevo centro cultural destinado a preservar su memoria que requerían de una identidad capaz de articular y vincular ambas iniciativas. Nuestra propuesta consistió en bucear en su herencia malagueña, dotando a la marca de un concepto, una gráfica y una narrativa que la conectan con el mayor instrumento de transmisión de su legado que aún hoy pervive: la Imprenta Sur, que sigue en activo empleando todavía tipos móviles y que será reubicada en el nuevo centro cultural.
Las relaciones largas son las que permiten alcanzar mejores resultados.
Información del proyecto Centenario Generación del 27
El cliente
En breve se cumple el centenario de la Generación del 27, el grupo literario y artístico español más relevante y con mayor influencia del siglo XX, caracterizado por su capacidad para fusionar en sus obras lo clásico y lo tradicional con los diferentes movimientos de creación de vanguardia de la época. Para celebrar este centenario, la Diputación de Málaga prepara un programa conmemorativo y la inauguración de un nuevo centro cultural destinado a preservar su memoria. En él se reubicará la Imprenta Sur, que no solo imprimió la mayoría de obras de la Generación del 27 sino que, además, sigue en activo trabajando con tipos móviles.
El proyecto
El centro cultural en el que se había conservado este legado hasta la fecha ya contaba con un logo que databa de los años 80. La idea era actualizarlo, aprovechando para resignificarlo a través de un concepto que conectara memoria y contemporaneidad, al más puro estilo de la Generación del 27. Asimismo, el encargo incluía el desafío de desarrollar una identidad para el centenario que se pudiera adaptar al nuevo centro cultural, articulando y vinculando ambas iniciativas. También debía convivir bien con otros logos institucionales.
Implantación
Para dotar de un concepto cultural sólido a la nueva identidad, investigamos cuál había sido la contribución y el papel que representó Málaga tanto en la formación como en la difusión de la obra de la Generación del 27. Descubrimos que gran parte de sus obras se habían impreso en la Imprenta Sur, epicentro de su divulgación que aún hoy está en activo y que será reubicada en el nuevo centro cultural para proteger su legado y su forma de trabajar en peligro de extinción, pues continúa empleando tipos móviles.
Inspirados por lo manual de su proceso de composición tradicional, construimos el logo a partir de una síntesis gráfica que representa los juegos de cajas y cuadratines que hubieran compuesto las principales palabras que este debía incluir: centenario, Generación del 27 y el propio número 100. Este diseño tiene una estructura que funciona, además, muy bien como identidad flexible, permitiendo no solo múltiples variantes para todo tipo de soportes sino también la transferencia al logo del centro cultural, sustituyendo la palabra centenario por centro. Por otro lado, se mantuvo el color rojo del logo anterior como enlace entre ambas etapas.
El resultado es una identidad que nace de un concepto muy sólido y de una singularidad que está en la esencia de la entidad que representa, siguiendo el mismo modo en que los logos de otros museos y centros culturales contemporáneos consiguen transmitir su carácter o su rasgo más identitario. El objetivo era que tanto el centenario como el nuevo centro de la Generación del 27 se entendieran como un pensamiento cultural vivo y con un impacto social.